Mamás comprometidas con la educación de sus hijos e hijas

Hace dos años, en una pequeña comunidad al noreste del país, un grupo de madres comprometidas, iniciaron las gestiones para la creación de un espacio de aprendizaje para niños y niñas menores de 6 años, con el objetivo de proveerles la atención y estimulación necesaria para su edad. Es así que, con el apoyo del Municipio y World Vision Bolivia, el Centro Familiar Integral de Educación temprana fue creado.

La señora Durba, líder de este proceso y educadora comunitaria nos cuenta: “Antes usábamos el centro social comunitario, pero el lugar no era el mejor para los niños. Así que después, la escuela finalmente nos designó un espacio. Con el apoyo del gobierno municipal y Visión Mundial, refaccionamos el aula, lo pintamos, añadimos los muebles necesarios, juegos y el material didáctico para los niños. Con todo esto trabajamos mucho mejor”.

Alrededor de 15 niños y niñas participan del centro. Ellos son parte de los más de 1860 niños y niñas menores de 6 años que se benefician del programa de habilidades para la vida a nivel nacional.

Emily, de tres años, es una de las participantes. Junto a su madre Aidé (23) viene al centro dos veces por semana. “Fuimos invitados a participar durante una reunión. Nos dijeron que los niños aprenden a compartir entre ellos, eso llamó mi atención porque Emily era muy tímida, no compartía y se ocultaba. Tenía problemas para comunicarse, pero ahora ha cambiado mucho! Es muy expresiva, le gusta bailar, cantar y guía a otros niños durante las actividades. Presta sus juguetes y le gusta pasar tiempo con otros niños. Ahora, mi otra hija Kimberly (2) también está participando”, nos cuenta Aidé.

El centro de estimulación temprana busca involucrar a padres, madres y los miembros de la comunidad, al igual que a los educadores, con el fin de que su implementación sea sostenible. “Hemos aprendido diferentes ejercicios para desarrollar habilidades en los niños y estimularlos. Hemos hablado sobre su nutrición, su salud, y hemos aprendido a elaborar distintos materiales y juegos didácticos para que los niños jueguen aquí, pero también en la casa”, añade la Señora Durba.

El proyecto ha provisto capacitación no sólo a mamás, sino también a los padres y maestros. “Quiero agradecer a Visión Mundial por ayudarnos a comprender que los niños y niñas necesitan dedicar su tiempo a encontrar sus habilidades y que nosotros necesitamos estimularlos para mejorar su educación en el futuro. Queremos llegar más lejos, esperando que cada comunidad en esta región pueda contar con un centro para apoyar a los padres y especialmente a los niños”, añade la señora Durba. 

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