Licenciada Rosa Maria Chajon Presidente de Junta World Vision Guatemala 40 aniversario
Hace 40 años, comenzó este ministerio en Guatemala, su nombre Visión Mundial. A lo largo de este tiempo hemos sido testigos de como las comunidades han podido encontrar un desarrollo sostenible para sus familias, hemos visto hombres, mujeres, jóvenes, adolescentes, niños y niñas que en este caminar han ido cambiando su forma de pensar, encontrando una esperanza, y un mejor futuro.
Un ejemplo de este proceso de la transformación es el proyecto de la orquesta Juvenil " Sonidos de Esperanza", integrada por niñas, niños, adolescentes y jóvenes que no conocían absolutamente nada de lo que era la música clásica.
Recuerdo los inicios de este hermoso proyecto, que nació con el sueño de una familia norteamericana que amaba la música, y que buscaba un lugar donde hubiese niños de las etnias Guatemaltecas a quienes se les pudiera formar en el arte de la música. Muchos de los que escucharon sobre esta iniciativa no le dieron crédito y pensaron que era una locura entregar a los niños los instrumentos para llevárselos a su casa y practicar sus rutinas, comentaban que " seguramente los padres al recibir los instrumentos los iban a vender”. Hoy al verlos caminar muchos kilómetros con sus instrumentos al hombro en dirección a su centro de formación y al verlos tocar con esa pasión con que lo hacen y recordar que eran niños que no sabían nada de música clásica ni mucho menos de solfa, solo puedo pensar cuanto se lograría con estos niños y muchos otros si recibieran el apoyo necesario.
Cuando por primera vez visite la sede del Centro de Desarrollo Artístico Infantil ubicado en la Comunidad Zet en San Juan Sacatepéquez, apenas iniciaba este proyecto y al conversar con una madre que estaba sentada a mi lado, le pregunté ¿como se siente al ver a su hijo aprendiendo a interpretar el violín? A lo que me respondió, “yo al principio no quería traerlo, pero ahora me siento contenta al ver como aprende, aunque a veces me cansaba oír los chirridos que daba con el violín" y sonrió.
En este proyecto “de vida” que es la "Orquesta Juvenil Sonidos de Esperanza” hemos visto como muchos niños que no tenían esperanza de trascender en esta nación, comenzaron a soñar y a creer en sí mismos. Jóvenes que ahora son músicos, que han estudiado, que han logrado ir a la universidad y algunos que han salido ya de Guatemala para formar parte de orquestas de otros países o para gozar de becas, pero ¿que si este proyecto no hubiese existido? Quizás estarían en sus comunidades no como exitosos, sino siendo uno más en su comunidad, o quizás envueltos en vicios como el alcoholismo y las drogas y en el caso de las jovencitas ya como madres desde los 12 años y quizás hasta sin educación. Mi corazón se llena de gozo y de esperanza, porque al ver a esta segunda generación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes músicos, creo que si somos fieles a lo que dijo Jesús “Por cuanto lo hiciste a uno de estos pequeñitos, a mí me lo hiciste”, veremos generaciones ser transformadas y cambiadas.
Les invito a ser sembradores en este proyecto y a contribuir para que este pueda seguir no solo por un año sino por muchos años más, y su recompensa será dada por Dios en sus propias generaciones.
Licenciada Rosa Maria Chajon, Presidente de Junta, World Vision Guatemala.
Guatemala, agosto 2015