Licenciada Rosa Maria Chajon Presidente de Junta World Vision Guatemala 40 aniversario

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Jueves, Agosto 20, 2015 - 16:07

Hace 40 años, comenzó este ministerio en Guatemala,  su nombre Visión Mundial.  A lo largo de este tiempo   hemos sido testigos de como  las comunidades han podido encontrar un desarrollo sostenible para sus familias, hemos visto hombres, mujeres, jóvenes, adolescentes, niños y niñas  que en este caminar han ido  cambiando su forma de pensar,  encontrando una esperanza, y un mejor futuro.  

Un ejemplo de este proceso de la transformación   es el proyecto de la  orquesta  Juvenil " Sonidos de Esperanza", integrada por  niñas, niños, adolescentes y jóvenes  que no conocían absolutamente nada de lo que era la música clásica.

Recuerdo  los inicios de  este hermoso proyecto,  que nació con el sueño  de una familia norteamericana que amaba la música, y que buscaba un  lugar donde hubiese niños de las etnias Guatemaltecas a quienes se les pudiera  formar en el arte de la música. Muchos de los que escucharon  sobre esta iniciativa  no le dieron crédito  y pensaron que  era una locura  entregar a los  niños los instrumentos para llevárselos a su casa y practicar sus rutinas, comentaban que " seguramente los padres al recibir los instrumentos los iban a vender”. Hoy  al verlos caminar  muchos kilómetros con sus instrumentos al hombro en dirección a su centro de formación  y al verlos tocar con esa pasión con que lo hacen y recordar que eran niños que no sabían nada de música clásica ni mucho menos de solfa, solo puedo pensar cuanto se lograría con estos niños y muchos otros si recibieran el apoyo necesario. 

Cuando por primera vez visite la sede del  Centro  de Desarrollo Artístico Infantil  ubicado en la Comunidad Zet en San Juan Sacatepéquez,  apenas iniciaba este proyecto y al conversar  con una madre que estaba sentada a mi lado, le pregunté  ¿como se siente  al ver a su hijo aprendiendo a interpretar el  violín?  A lo que me respondió, “yo  al  principio no quería traerlo,  pero ahora me siento contenta  al  ver como aprende,  aunque a veces me cansaba oír los chirridos que daba con el violín" y sonrió.    

En este proyecto “de vida” que es la "Orquesta Juvenil  Sonidos de Esperanza”  hemos visto como muchos niños que no tenían esperanza de trascender en esta nación, comenzaron a soñar y a creer en sí mismos.  Jóvenes que ahora son músicos, que han estudiado, que han logrado ir a la universidad y algunos que han salido ya de Guatemala  para formar parte de orquestas de otros países o para gozar de becas, pero ¿que si este proyecto no hubiese existido?   Quizás  estarían en sus comunidades no como exitosos, sino siendo uno más en su comunidad, o  quizás envueltos en vicios  como el alcoholismo y las drogas  y en el caso de las jovencitas ya como madres desde los 12 años y quizás hasta sin educación.  Mi corazón se llena de gozo y de esperanza, porque al ver a esta segunda generación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes músicos, creo que si somos fieles a lo que dijo Jesús “Por cuanto lo hiciste a uno de estos pequeñitos, a mí me lo hiciste”, veremos generaciones ser transformadas y cambiadas.

Les invito a ser sembradores en este proyecto y a contribuir para que este pueda seguir no solo por un año sino por muchos años más, y su recompensa será dada por Dios en sus propias generaciones.

Licenciada Rosa Maria Chajon, Presidente de Junta,  World Vision Guatemala. 

Guatemala, agosto 2015