pequeñas grietas, grandes brechas

Pequeñas Grietas, Grandes Brechas: Cómo los gobiernos permiten que persista la violencia contra los niños

Nuestro mundo está mejorando, cada año. Estamos logrando un progreso asombroso en la lucha contra las enfermedades y la mortalidad y estamos invirtiendo grandes cantidades para avanzar en la medicina y el conocimiento y para crear mejores condiciones de vida. Pero no para todos. Los niños representan casi un tercio de la población mundial y siguen siendo el grupo de edad con mayor riesgo. Como comunidad global, hicimos promesas emocionantes para poner fin a la violencia contra todos los niños hace treinta años mediante la adopción de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niños. Renovamos esos votos comprometiéndonos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible hace cuatro años. En esos treinta años, se han desarrollado leyes y políticas, se ha comprendido mejor la complejidad de la violencia y sus formas, se han acordado soluciones basadas en evidencia y los movimientos cívicos han llevado el tema a la atención pública. Sin embargo, las estadísticas inconsistentes que tenemos y los datos auto reportados muestran que la violencia contra los niños no se está reduciendo al ritmo necesario para cumplir los objetivos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.